| Mi nombre es Iza, soy una chica de 27 años soltera
y sin compromisos se podria decir, toda mi vida la dedique a mis
estudios y trabajo, sin hacer ninguno de mis hobbys, hace 5 años
termine ni carrera profesión y he trabajado desde entonces,
pero algo muy especial cambio mi vida, cuando una compañera
de trabajo, me invito a tomar clases de Salsa, a lo cual yo accedí,
y me inscribí en la academia de danza, tenían clases
de salsa, rumba, jazz, flamenco y tango.
Fui a mi primer clase de salsa y no fue de mi agrado, pues ya
prácticamente dominaba ese baile, así que al tercer
día decidí cambiarme de curso, al salir del trabajo,
solo que ese día tuve tanto trabajo, entre ver que los
sistemas marcharan bien , por que se aproximaba una auditoria,
revisar reportes de producción, salí 2 horas después,
ya no me daba tiempo de tomar la clase, pero aun así fui
a cambiarme curso.
Al día siguiente estuve a primera hora en mis cursos de
tango, ese baile siempre me fascinó, el contacto con la
pareja despedía una armonía tan sensual, que el
solo hecho de alteraba el ritmo cardiaco, y mas viendo que muchos
chicos que asistían a la academia eran muy guapos y buenotes.
En fin, estaba yo parada fumando un cigarrillo, cuando vi que
se aproximaba un hombre, era esbelto con los músculos de
sus brazos muy marcados, paso casi sin verme y entro al salo,
enseguida fueron llegando los demás alumnos, e inmediatamente
entre en el salón, y me sorprendí mucho al ver que
se hombre que había robado mi atención era el profesor
de tango.
Comenzamos caminado alrededor del salón, para calentar
músculos, a mover los brazo y dar pequeños saltos,
mientras el nos hablada sobre la historia del tango y la importancia
de sentirnos en confianza para los diferentes pasos de dicho baile.
Éran 5 parejas y yo, que me quede sin pareja, en un principio
pensé que èl seria mi pareja, pero el tomo a otra
chica que ya conocía los pasos de las dos clases anteriores,
el la tomo de la mano, mientras que con la otra paso si mano por
la cintura, se miraron fijamente a los ojos, y empezó la
danza, con un tema clásico del tango llamado por una cabeza,
comenzaron a dar pasos, con una cadencia, y vuelo un giro, tomando
la pierna de ella, yo por un momento imagine ser ella, en sus
brazos.
Después seguíamos los alumnos, mi compañero
se desesperaba mucho conmigo, por que ya iban muy adelantados,
y toda la clase se la paso haciéndome gestos. Al finalizar
la clase, me dirigí con el profesor y le explique que fue
un error cambiarme de curso, que mi compañero me había
hecho sentir mal, y ya me dijo el que así era, que ya tenia
como 3 ocasiones que se inscribía y que nunca terminaba
el curso. Yo me sentir muy a gusto con su respuesta, y se ofreció
en ese mismo momento darme algunas practicas de los pasos, y sin
pedir permiso, me tomo de la mano, y paso su mano sobre mi cintura,
sentí como pego su pelvis con la mía, y comenzó
a decirme como moviera mis pies, yo solo podía voltear
a cualquier lado, menos a su cara, mientras sentía como
nuestras piernas se entrelazaban, estaba a puntos de mírale
la cara, cuando se escucho una voz, era la persona de limpieza,
que ya estaba cerrando las salones.
Tome mi mochila y me despedí. Todo el camino a mi casa,
fui pensado en ese hombre, seria que a mis 27 años me sentía
sola, si había tenido alguna que otra aventura, pero nada
formal , y no se, pero me sentía atraída por ese
hombre, me dio risa el solo hecho de pensar en meterlo en mi cama.
Al día siguiente no asistí a mis clases de tango,
pues el trabajo era mucho en la empresa, llame y pedí hablar
con el maestro, y por fin supe su nombre Salvador, me comunicaron
con el y escuche su voz tan varonil, - Iza eres tu, que pasa,
me dice la secretaria que necesitas hablar conmigo- yo me quede
fría, al escucharle hablarme con tanta confianza, y le
dije el porque de mi falta, y el lo comprendió, mas sin
embargo no se que me paso por la cabeza que le pregunte su numero
telefónico, hubo un silencio antes de darme su numero,
nos despedimos y colgamos. Pasadas las 9 de la noche, le llame
a su casa, me respondió el, y le dije que necesitaba hablar
con alguien, lo cual no era cierto, lo que necesitaba era ser
follada por ese hombre que era tan misterioso y atento conmigo.
Llegue a su casa, yo lleva la misma ropa de la empresa, así
que nada sensual, el me abrió la puerta, y me invito a
pasar, pero esta vez lo sentía mas misterioso que en otras
ocasiones, muy serio, Yo quería salir corriendo de ese
lugar, cuando suena el teléfono, era el directo de la academia,
para decirle que habían dejado en casa de Salvador unos
vestidos para un festival, al cual participarían los maestros,
Salvador le dijo que si, los había visto, pero no revisado
bien, y colgó el teléfono. Me miro fijamente a los
ojos, y me dijo – Iza puedes ayudarme- y yo dije que si,
me explico de los vestidos, y que si podía probarme uno,
para el ver si eran adecuados, era un vestido negro, entallado
y de tiritas desde las caderas a las rodillas, se me veía
muy bien, y mas con los escotes tanto de frente como detrás,
luego Salvador me pidió ponerme unas zapatillas, cuando
estaba ya lista salir, el sonrió, y me dijo que me veía
encantadora, me tomo de la mano y me llevo a un salón que
tenia pasando la sala, puso música, esta vez el “tango
apasionado”, me abrazo, y lentamente nuestros cuerpos se
fueron juntando.
Su mano bajo algo mas debajo de mi cintura, pero sin llegar a
las nalgas, con su otra mano tomo mi barbilla y por primera vez
lo vi a sus ojos azules, comenzamos dar pasos, nuestras pelvis
juntas muy juntas, mi corazón se empezó a acelerar,
la respiración de el a aumentar, tomo mi pierna y la levanto
de la rodilla a su cadera, y su mano fue acariciado mi muslo,
baje mi pierna y se quedamos entrelazados, luego dimos unos giros
mas, y volvimos a quedar cara a cara, pecho a pecho y pelvis contra
pelvis, el me miro esta vez de distinta forma, me tomo las dos
manos, y las levanto al cielo, y poco a poco, fue bajando, me
beso el cuello, y bajo, sobre el vestido me beso mis senos, y
mordisqueo mis pezones, mientras sus manos me acariciaban mis
piernas.
Llego a mis bragas y me beso, me chupaba sobre ellas, yo estaba
muy caliente y deseando con toda el alma que me penetrara en ese
preciso momento. Pero el no tenia prisa, yo poco a poco fue bajando,
hasta que estuvimos los dos hincados, nos dimos un largo y tierno
beso, comenzó a bajar los tirantes de mis hombros, a besarlos,
me inclino sobre mi espalda y fue poco a poco quitándome
el vestido, yo me quede en bragas, las cuales ya estaban mojaditas,
con unos de sus dedos se abrió paso y toco mi vagina, muy
suave, me quito mis braguitas con su boca, y comenzó de
nuevo a acariciar y manosear mi coño, y fue apartando mis
labios vaginales, los chupo, luego los internos y descubrió
mi clítoris, los chupo y chupo, cepillo sus labios sobre
mi rajita delicadamente, yo inconscientemente comencé a
moverme de lo cachonda que ya estaba, quería que ya me
penetrará, pero su lengua quería saborear mas mis
jugos, y la corría de arriba abajo, y me follo con su lengua,
y una vez dentro la movía tan rico, que yo sentía
como lamía las paredes de mi vagina, la metía y
la sacaba rápidamente, aaahh!!! Aaaaaahh!!! Me corri en
ese momento, mientras el seguía engullendo todos mis jugos,
y hacerme sentir una diosa.
Luego el se aparto y bajo su pantalón, mostrándome
toda si virilidad, vino hasta mi cara, y me dio su polla, era
grande y gruesa, era la polla de un rey para una diosa, la bese,
la mame, mientras el gemía de placer, la recorrí
con mi lengua, yo quería que se corriera en mi boca, pero
el me penetro, fue lo mas bello, sentirlo dentro de mi, como iba
ocupando todo mi espacio, y llego hasta le fondo, haciéndome
gritar, sentía como entraba y salía la cabeza de
su pene, yo estaba muy lubricada por lo excitada que seguía,
mmm y el cada vez me daba mas fuerte con su verga, nos cambiamos
de posición, y esta vez yo montada en el, sus manos acariciaban
mis pechos, mientras yo dejaba que me follara hasta el fondo,
entrando y saliendo, mis caderas querían mas, y el quería
mas, cuando en un mismo grito nos corrimos juntos, mi vagina parecía
quererle exprimir toda su lechita, en cada contracción
que daba. Terminamos, esa noche de placer, con un beso, una lagrima
y mirándonos a los ojos, Yo no volví a la academia
de danza, pero si volví a ver cada noche esos hermosos
ojos azules haciendo gestos de placer al sonido del tango apasionado
Más
Relatos de sexo, Fotos, Videos y Mujeres en vivo AQUÍ
volver
| envíanos
tu relato | recomiéndanos |