| Hola, mi nombre es Veronica y actualmente tengo 27 años,
esto que les voy contar sucedió hace 10 años y es
como fue que perdí mi virginidad.
Desde que tenía 15 años me gustaban y atraían
mucho los chicos. Mi curiosidad me llevaba a investigar todo lo
relacionado con el sexo y sentía siempre necesidad de averiguar
cosas.
Con 15 años una vez en casa cambiando de canal estaban
echando una película porno. Jamás habia sentido
lo que sentí en aquel momento. El ver como una polla penetraba
en aquella mujer hizo que entre mis piernas naciese un deseo hasta
aquel entonces escondido.
Comenzé a acariciar mis piernas suavemente y fui subiendo
hasta alcanzar mis braguitas, ahi me toqué por encima de
ellas, suavemente. Mas adelante según veía en la
pelicula que el pene entraba y salía con fuerza yo comencé
a acariciarme por debajo de mi ropa, mis dedos tocaban mi vagina
y noté como se estaba humedeciendo. Fue muy rico el meter
mis dedos por primera vez y excitarme de esa forma viendo aquella
película.
No fue ese día la última vez que lo hice pues de
seguido muchos dias buscaba ese canal para poder masturbarme y
excitarme viendo como lo hacian. Me excitaba la idea ya de que
un pene se adentrara en mi y sentirlo dentro de mi, moviendose
y empujandome con fuerza.
A pesar de masturbarme y tener ganas de sexo no estuve con ningún
chico hasta dos años después, con 17 años.
Conocí a un chico de 21 años con el que empecé
a salir algún que otro sábado por la noche en principio
y luego ya mas a menudo. Las primeras semanas nunca pasamos de
los besos pero yo ya tenía ganas de algo mas y el mucho
mas, pues ya me lo había pedido casi desde el principio.
Un viernes por la noche decidimos ir al cine de la ciudad. Era
una sala muy grande, la película que fuimos ver ya habia
sido estrenada y la sala no estaba muy llena.
Nos sentamos en los ultimos asientos como de costumbre, pues así
aprovechabamos para poder besarnos.
No fue hasta la mitad de la película cuando surgió
algo. En una escena de la misma el protagonista se acostaba con
su pareja y se podía ver como hacían el amor, como
le estaba chupando sus pezones y con su mano debajo de la falda
acariciaba su vagina.
Mmm eso me puso muy cachonda, tanto que no se que pasó
por mi cabeza pero miré a mi novio a los ojos y dirigí
mi mano a su paquete. A él eso le sorprendió un
poco pero le gustó, sentí como crecía poco
a poco, a lo que yo colaboré tocandolo mas y mas, apalpandolo
bien para que se pusiera mas duro. En un momento desabroché
su cremallera y saqué su pene, mmmm, era delicioso, no
muy grande pero si muy rico.
Con la oscuridad de la sala nadie podía vernos, asi que
me incliné y empezé a hacerle lo que habia visto
en las películas y que me excitaba la idea de probar. Comencé
a lamer su polla, con mi lengua la recorría toda de arriba
a abajo hasta que la metí toda en mi boca y la chupé
una y otra vez. El con sus manos mientras tanto empezó
a acaricarme mis pechos y a tocar mis nalgas. Me estaba poniendo
muy cachonda y caliente. Mi coño estaba ya húmedo
y deseoso de su polla.
Yo llevaba una minifalda no muy corta por lo que me fue facil
subirla un poco, bajar mis bragas de todo y el sentado y yo me
puse encima de el.
Con mis manos agarré su pene para yo misma dirigirlo para
que entrase perfectamente dentro de mi vagina. Mmmm el momento
en que entró fue muy placentero. Me la metí dentro
y fui bajando lentamente para que entrase toda, una vez esto comencé
a subir y bajar sintiendo su pene entrar y salir de dentro de
mi.
Era díficil aguantar la excitación y controlar los
gemidos para que no nos escuchasen. No teníamos tampoco
preservativo por lo que no nos quedó otro remedio que avisar
cuando estuviesemos a puntito para no correrse dentro de mi, a
pesar de que quería sentir que se corría dentro
de mí.
Tras unas cuantas embestidas mas fuertes dentro de mi sentí
que estaba a punto y el tambien... ya casi chorreaba y mis pezones
estaban duros, deseaba que me los chupara y con su lengua me los
lamiera pero no podía desnudarme del todo.
Saqué su polla de dentro de mi y la chupé de nuevo
hasta ver como salía su leche calentita y salpicaba mi
cara y mis manos.
Mi coño seguía ardiendo y sus dedos hicieron que
ardiera mucho mas. Dos dedos me metió dentro, entrando
y saliendo sin parar hasta que llegó mi primer orgasmo,
caí rendida sentada en la silla.
Siguió un rato con sus dedos acariciandome, y yo con mi
mano seguía agitando su polla ya no tan dura.
Aún faltaban 25 minutos para terminar la película
pero nosotros nos fuimos, salimos del cine y nos metimos en su
coche donde tras llegar a un lugar apartado seguimos dandonos
más placer el uno al otro.
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