Esto que narro a continuación sucedió
hace unos años cuando me disponía a sacar el carnet
de conducir. Nunca imaginé que algo así pudiese ser
tan gratificante y placentero, pero creanme, lo fue y mucho.
La teórica no fue dificil para mi pero la práctica
sabía que sería muy sencilla pues ya dominaba por
completo el manejo del coche, mi padre me había enseñado
y resultaba sencillo para mi.
El primer día que me dispuse a realizar la primera practica
me levanté distinto a otras mañanas, el ambiente,
el aire que se respiraba era distinto.
Llegué sobre las 5 de la tarde y allí esperé
a que me ordenaran y me dijeran a donde debía ir y con que
profesor.
Esperé sentado durante 10 minutos ojeando una revista que
habia sobre la mesa dentro de la autoescuela.
Al cabo de ese tiempo escuché mi nombre y me comunicaron
que ya me esperaban en el coche, un Seat Cordoba de color blanco
me esperaba.
Bajé las escaleras, tranquilo, pues como dije no me daba
miedo el conducir. Al aproximarme al coche vi dentro, en el asiento
de acompañante, un melena larga. Entré dentro.
- Hola buenas tardes -dije-
- Buenas tardes, tu debes de ser Lorenzo -me dijo ella con una voz
firme-
- Si yo soy, mucho gusto.
- Mi nombre es Adriana - me dijo ella-, yo seré su profesora
en sus clases prácticas.
Nada mas entrar y verla no pude evitar echarle una mirada rápida
de arriba a abajo. Su cuerpo era el de una mujer 10, sobre 32
años mas o menos, 1,70 de altura, unos pechos aparentemente
muy bien formados y firmes y unas piernas... que piernas, llevaba
una falda que sin ser mini si dejaba ver parte de sus hermosas
piernas.
Después de la presentación arranqué el coche
y tras 10 minutos conduciendo al ver que lo hacia bien se puso
a preguntarme si ya había conducido antes, yo le dije que
si.
Asi seguimos durante otros 20 minutos, parando en semáforos,
pasando por cruces, rotondas.
Mi vista cada vez que giraba la cabeza hacia la derecha se iba
hacia abajo, sus piernas su pechos me estaban descentrando, su
escote hacia que mi vista fuera allí una y otra vez.
En una de estas ella se percató, pensando que me diría
algo lo que hizo fue subirse un poco su falda, dejando entrever
sus braguitas. En ese momento sentí como mi pene de sopetón
se puso duro y quería salirse de los pantalones.
Adriana me miró a los ojos y de seguido bajó su
vista a mi paquete y me dijo:
- ¿Se te ha puesto muy dura verdad?
- Oh si, ya lo creo - dije yo con la voz un poco desencajada-
A continuación mientras yo seguía conduciendo ella
posó su mano sobre mi paquete, en ese momento vi como con
su otra mano se subía mas la falda y me acariciaba mi paquete
con su otra mano.
Empezó a tocarse, se apartó un poco sus braguitas
y comenzó a frotarse. En esos momentos mi pene ya estaba
al maximo, sintiendo su mano sobre el no pude evitar querer llevar
mi mano a su coño. Pero cuando quise ella me detuvo;
- No, tu sigue conduciendo.
Asi lo hice. Proseguí con lo que debía, mientras
ella me desabrochaba el pantalón y sacó mi pene,
mis 20 cms de pene salieron deseosos de ella. Adriana cada vez
se frotaba mas fuerte mientras me masturbaba a mi con su otra
mano. Yo casi no podía conducir de tanta excitación
que me producía aquel momento inesperado.
Sentí como mi pene estaba ardiendo, ella se frotaba mas
y mas, hasta que me indicó que tomara un desvio, a los
3 minutos me ordenó detener el vehículo y pararme.
Era un descampado.
Allí se subió la falda y con la mirada me indicó
que fuese. Yo me acerqué y con mis dedos comenzé
a frotarle tambien su coño. No tardó en acercarse
y comenzar a hacerme una mamada increible. Luego yo metí
mi mano por debajo de su camiseta, ella se había desabrochado
su sostén, para estar mas cómoda.
Llegue a sus pechos y sus pezones ya estaban erguidos y duros,
comencé a frotarlos, mientras ella me pelaba mas la verga
y la frotaba muy rico.
Comencé a acariciar su vello, haciéndolo a un lado
para separar sus labios que ya estaban bastante mojados, encontré
su clítoris y frotándolo comencé a bajar
desde sus pezones, por su vientre, su abdomen hasta llegar a su
clítoris, besándolo, chupandolo, mordisqueándolo
suavemente.
Sus jugos escurrían por entre sus piernas y mi saliva corría
por esa rajita deliciosa, el aroma de su sexo era embriagante,
mi legua comenzó a tratar de entrar en su vagina que se
sentía ardiendo, ella conteniendo sus gemidos de placer
y yo saboreando sus néctares.
No tardé en indicarle que se pusiera sobre mi, en ese mismo
instante mi polla entró hasta el fondo y así comencé
a subir y bajar, entrando y saliendo de esa ardiente vagina, sus
jugos escurrían sobre mí, hasta que no aguantamos
mas y estallamos juntos, su vagina se lleno de los jugos de ambos
y comenzaron a escurrir sobre mi de entre sus piernas, pues sus
contracciones exprimían mi verga, hasta que los dos nos
agotamos y la deje caer sobre mi, así nos quedamos un rato,
yo dentro de ella y ella sobre mi, con mis brazos rodeando su
cintura.
Asi estuvimos unos minutos hasta que arranqué el coche
y me dirijí de nuevo al punto de partida. Las siguientes
prácticas fueron muy interesantes tambien, pero eso os
lo contaré en otra ocasión.
Más
Relatos de sexo, Fotos, Videos y Mujeres en vivo AQUÍ
volver
| envíanos
tu relato | recomiéndanos |